jueves, 5 de noviembre de 2015

Secreto 1 - El misterio de la vida es real


La vida que conoces es una delgada capa de acontecimientos que cubre una realidad más profunda. En ésta, eres parte de cada experiencia que ocurre, ocurrió y ocurrirá. En la realidad profunda sabes exactamente quién eres y cuál es tu propósito. No hay confusión ni conflictos con ninguna persona.
Tu propósito en la vida es fomentar la expansión y crecimiento de la creación. Cuando te miras, sólo ves amor.

Sin embargo, el misterio de la vida no reside en estas cuestiones sino en cómo sacarlas a la superficie. Si alguien me pidiera una prueba del misterio de la vida, la más clara sería la enorme distancia entre la realidad profunda y la vida cotidiana. Desde que nacemos recibimos constantes señales que sugieren la existencia de un mundo distinto en nuestro interior. ¿Has experimentado estos momentos de asombro? Ocurren al escuchar música hermosa o cuando el esplendor de la naturaleza nos provoca un estremecimiento. También cuando vemos con el rabillo del ojo algo familiar (la luz del amanecer, un árbol meciéndose con el viento, el rostro de un ser querido mientras duerme) y sabemos que en ese instante la vida es más de lo que parece.
Hemos pasado por alto innumerables señales porque no forman un mensaje claro. He conocido a un número prodigioso de personas con experiencias espirituales asombrosas: de niños vieron el alma de su abuela elevarse al momento de su muerte o seres de luz durante una fiesta de cumpleaños, viajaron más allá de sus cuerpos físicos o fueron recibidos tras acudir a la escuela por un familiar que acababa de morir en un accidente automovilístico. (Un hombre me contó que había sido un “niño de la burbuja” durante los primeros diez años de su vida: viajaba en su burbuja sobre la ciudad y hacia tierras desconocidas.) Millones de personas -no exagero, es el testimonio de encuestas públicas- se han visto cubiertas por una luz blanca iridiscente; o han escuchado una voz que saben proviene de Dios; o tuvieron guardianes invisibles en su infancia, amigos secretos que los protegían durante el sueño.



Con el tiempo me di cuenta de que son más las personas que han tenido estas experiencias (viajes a una realidad separada de ésta por un tenue velo de incredulidad) que quienes no. Para correr el velo debes cambiar tus percepciones.

Se trata de un cambio personal, totalmente subjetivo, pero muy real.
¿Cómo empezarías a resolver un misterio que está en todas partes pero que, de alguna manera, no forma un mensaje articulado? Un gran detective como Sherlock Holmes partiría de una deducción elemental: algo desconocido quiere darse a conocer. Un misterio renuente a mostrarse se retiraría cada vez que nos acercáramos. El misterio de la vida no se comporta así: sus secretos se revelan inmediatamente si sabes en qué dirección mirar. Pero, ¿cuál es ésta?

La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo.
Ambos se valen de moléculas mensajeras especiales que circulan por todos los órganos llevando información hacia y desde el cerebro, pero que también actúan de manera autónoma. El glóbulo blanco que distingue entre bacterias invasoras y partículas inofensivas de polen realiza una decisión inteligente pese a que viaja en el flujo sanguíneo lejos del cerebro.


Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas. Las células de colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células.
En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años. De hecho, su sabiduría, más antigua que la cortical, puede ser el mejor modelo de lo único anterior a ella: el cosmos. Quizá el universo también nos supera en inteligencia.


Adonde quiera que vea, puedo percibir lo que la sabiduría cósmica intenta. Es muy similar a lo que yo pretendo: crecer, expandir, crear; la diferencia es que mi cuerpo coopera con el universo mejor que yo.


Extracto de "El Libro de los Secretos", Deepak Chopra M.D

jueves, 15 de octubre de 2015

La Experiencia del Tiempo es algo que Nosotros Creamos, el Tiempo no existe como algo Absoluto.


El cuerpo es un campo de ideas, en transformación, que se vuelven a crear como consciencia pura. Ese campo de consciencia, interactúa consigo mismo, se convierte en ideas en el cuerpo, en el Universo físico y en su experiencia. Sí, no sólo es una sopa de energía. Nosotros transformamos esa sopa de energía a formas materiales, color, etc. Así que nosotros somos literalmente unos creadores. Pero, eso es lo que tenemos que descubrir, que averiguar. 


Hasta la experiencia del tiempo es algo que nosotros creamos. Por supuesto, todos creemos que el tiempo existe. Usamos relojes para medirlo. Pregúntenle a un físico y le dirá que no hay ningún experimento que pruebe la existencia del tiempo. Sir Thomas Gold, el eminente físico británico, dice que la descripción del mundo como tiempo lineal con pasado, presente y futuro, es una descripción totalmente inexacta del mundo físico que simplemente es. En realidad, nosotros creamos el tiempo por medio de nuestra imaginación. ¿Cuándo ha experimentado el pasado fuera de su imaginación? ¿Cuándo ha experimentado el futuro, sino en su imaginación? El hecho real, es que ese mismo campo unificado es una continuidad de posibilidades infinitas que contiene lo pasado, lo presente y lo futuro como una continuidad de posibilidades infinitas, obtenidas en un eterno momento de ahora. Sólo existe la eternidad, pero la dividimos, mediante fragmentos de percepción en una experiencia de tiempo lineal. 

El tiempo no existe como algo absoluto. Es otro artificio del pensamiento. Nosotros creamos el tiempo, mediante el movimiento del pensamiento. Si uno dice que, necesariamente debe existir el tiempo, entonces comienza a hablar en términos de comienzos y finales. Pero entonces, se vuelve muy vulnerable porque ¿qué hubo antes del comienzo? ¿Qué hay después del fin? Estas son sólo armazones conceptuales. 




Steven Hawkins, el renombrado físico, dice que el Universo no tiene bordes en el espacio y que no tiene ni comienzo, ni fin en el tiempo. Así, es como comienza su libro. Y hoy, todos lo sabemos. Cuando creamos el tiempo, estructuramos una experiencia perceptual del mismo. Y luego, creamos una determinada realidad del tiempo. En última instancia, el tiempo es un diálogo interno; eso es lo que es.

Hace unas semanas, en un vuelo de Boston a Londres, me encontré con un viejo amigo mío. Y la pasamos tan bien que el tiempo voló... Como dijo mi amigo, "llegamos en dos segundos". El vuelo en verdad duró ocho horas, pero nos pareció que habíamos llegado en veinte minutos. Nos olvidamos de comer, de ir al baño, hasta de meditar. ¿Qué pasó? 

Nuestro diálogo interno del tiempo de vuelo, estructuró una biología completamente diferente que tiene sus propios ciclos de descanso, de actividad, de sueño, de despertar, de apetito, etc. Con esa frecuencia de interacción con uno mismo, la consciencia interactuando, creó una experiencia distinta del tiempo. Y por supuesto, también están las personas que uno ve diariamente, que dicen  que se les acaba el tiempo. Ellos ven el mismo reloj que vemos ustedes y yo, pero éste se mueve más rápidamente para ellos. Estudien a esa persona, biológicamente hablando, y encontrarán que su reloj biológico también está acelerado: el ritmo del corazón es más acelerado, la presión sanguínea es más alta, los niveles de insulina y glucosa son más altos, etc. Generalmente, caen muerto a los cuarenta o cincuenta y pico, debido a afecciones coronarias. Entonces, sí se les acabó el tiempo. Ellos convierten su frecuencia interior de auto - interacción que dice que se les está acabando el tiempo con la experiencia física del tiempo, acabándose. 

Ustedes también conocen gente que aparentan tener todo el tiempo del mundo. Estos tienen una biología completamente diferente. O han escuchado decir que la belleza de la montaña cortaba el aliento, cuando el tiempo se detuvo. Esa expresión, en sí misma, es una clave de lo que es la naturaleza: la belleza de la montaña cortaba el aliento, porque el tiempo también se paró. 




A medida que nos introducimos en el Yoga (esta tarde practicaremos algunas técnicas respiratorias), veremos que la “respiración no es más que el movimiento de la consciencia”. Y cuando se detiene la respiración, también se detiene la consciencia y se detiene el tiempo. Es la experiencia de "unidad". En la literatura Ayurvédica, decimos que esta es la experiencia de samadhi. Samadhi es la experiencia, donde el observador, lo observado y la experiencia de observar (y hay términos técnicos para cada uno de ellos) se hacen una sola cosa. 

Por eso, al Samadhi lo llamamos una experiencia de unidad. Uno lo puede experimentar cuando se vive una experiencia impactante en la naturaleza, o quizás ante una obra musical o una danza, o durante la apreciación artística de una obra de arte. De hecho, la misma existencia del arte es un tratar de experimentar esta unidad. Poetas y filósofos han pasado toda su vida tratando de volver a captar una experiencia de ese tipo y luego escriben sobre ello por el resto de sus vidas. Porque una vez vivida, no se puede olvidar. Produce un cambio en uno. Es como un bebé que nace,... ya no puede regresar al vientre materno.


Extracto de "Curación Cuántica", por Deepak Chopra, M.D

lunes, 28 de septiembre de 2015

La Tiranía


Al leer la historia de Adán y Eva podemos pensar que los hijos de Dios fueron tentados al pecado, pero para mí ésta no es más que la versión oficial. El guardián quiere que obedezcamos y, por lo tanto, tomará como una desobediencia un acto incorrecto. La tentación real está al lado de Dios, del mismo modo que ocurre con cualquier protector que actúe en su nombre. La tentación de Dios es de volvernos tiranos. La tiranía es el deber de protección llevado demasiado lejos. Existe en familias en las que los padres no son capaces de equilibrar las normas con la libertad y en sistemas legales donde se ha olvidado la misericordia.


El deseo de gobernar es tan seductor que no necesitaremos ahondar mucho en esta tentación concreta. Es más interesante preguntar cómo escapar a ella. La mayoría de las veces, el tirano tiene que ser depuesto por la fuerza y en algunas sociedades, como en algunas familias, esto se hace por medio de la violencia. Los niños se rebelan contra la autoridad matándola, de forma simbólica, desde luego, con su comportamiento imprudente de adolescentes, bebiendo en exceso y conduciendo de forma temeraria, por ejemplo. Pero hay un mecanismo para escapar a la tentación con poca violencia, que es encontrar la necesidad de tenerla. En las películas de la mafia, los gángsters se constituyen en una banda de protección y, con el pretexto de alejar el peligro de los dueños de tiendas y restaurantes, les venden seguridad en forma de su propia protección. Este planteamiento, sin embargo, sólo funciona con una mentira de por medio, ya que la violencia que se evita viene de los mismos gángsters, que son al mismo tiempo la amenaza y la seguridad. En términos espirituales, la protección de Dios sólo se evalúa si negamos que él es el origen de la amenaza. En definitiva, no hay nada fuera de la deidad, por lo que pedirle protección contra tormentas, hambre, enfermedades e infortunio es lo mismo que pedírsela a su autor.


Leí un caso psiquiátrico en el cual el padre estaba muy preocupado por su hija de tres años que no dormía bien y sufría brotes de grave ansiedad. El padre se sentaba con ella cada noche y le leía cuentos intentando ofrecerle tranquilidad.

—Le leo el cuento de la Caperucita Roja y del lobo feroz —le dijo al médico—. Si se asusta, le digo que no hay nada por lo que preocuparse, que yo estoy allí para protegerla.


—O sea, ¿usted no puede entender por qué está tan asustada? —le hizo notar el médico.


—No —dijo el padre—. No puedo ser más tranquilizador.


—¡Claro que sí! Pregúntese por qué escoge cuentos que la asustan si ella se asusta tanto al escucharlos.

La respuesta en este caso es que el padre estaba cegado por su necesidad de ser tranquilizador, una necesidad arraigada en el pasado, porque había tenido un padre ausente que no se ocupaba de él para calmar sus temores infantiles. Esta anécdota es muy ilustrativa, porque plantea la cuestión central de la fase uno: ¿Por qué Dios ha tenido que hacer un mundo tan aterrador? ¿Fue solamente por una tentación de tiranizarnos? La respuesta no está en Dios sino en la interpretación que hacemos de él. Para salir de la fase uno tenemos que llegar a una nueva interpretación de todos los aspectos que han sido tratados hasta este momento: ¿quién es Dios?, ¿qué clase de mundo ha creado?, ¿quién soy yo?, ¿de qué modo encajo en todo esto? En la fase dos tenemos que superar el problema de la supervivencia. Tenemos mucha menos necesidad de tener miedo, y por primera vez vemos la influencia emergente del nuevo cerebro. Incluso de este modo, de la misma manera que el cerebro reptiliano está encerrado dentro del cráneo y no queda inhabilitado por el intelecto o anulado por pensamientos más elevados, el Dios de la fase uno es un legado permanente que cualquiera confronta antes de alcanzar su crecimiento interior.



Deepak Chopra, M.D

martes, 8 de septiembre de 2015

Cualidades comprobadas de grandes líderes: Confianza


Puede sonar como una paradoja, pero un gran líder no es alguien que lidera. Es alguien las personas quieren seguir. Esto no es una cuestión de carisma, poder, suerte o ambición. Si tienes pensado liderar cualquier grupo, ya sea un pequeño equipo de trabajo o una nación, lo harás mejor mediante la adquisición y aplicación de habilidades cotidianas.

Durante décadas, la Organización Gallup, ha recopilado grandes cantidades de datos en todo el mundo, ha consultado a los trabajadores que es lo que hace a un gran jefe. Las tres respuestas principales abrieron el camino en lo que se llama "misterio del liderazgo".

El primer factor es la confianza. "Él se preocupa por nosotros" es lo más básico e importante que un trabajador puede decir sobre un buen jefe. En la guerra la vida de un soldado depende de confiar en que los generales a cargo van a hacer lo correcto. Todos los generales dan órdenes que deben de seguirse. Sólo unos pocos consiguen el tipo de lealtad que permite enviar personas al riesgo y al peligro.


Sin embargo, el hecho de seguir no es una cuestión de confianza ciega. La gente juzga a sus líderes de manera pragmática. La famosa frase de Ronald Reagan, "Pregúntese si usted está mejor hoy de lo que estaba hace cuatro años", fue decisiva para ganar la Presidencia. No importa cuán bien te sientas liderando si el bienestar de tu equipo está en declive.

Es fácil dejarse llevar por el ego (o en el otro extremo por la inseguridad) así que retrocede y considera los ingredientes que hacen que las personas estén dispuestas a confiar en ti.

- Tus acciones son consistentes.

- Tus palabras coinciden con tus obras.

- Tú haces promesas que puedes cumplir.

- Tú te responsabilizas de tus decisiones.

- Tú no traicionas o debilitas a los que te rodean.

- Tú no te centras en ti mismo. 

- Tú monitoreas el éxito y el bienestar de tus compañeros

- Tú dices la verdad.

En cualquier día puedes analizarte con estos criterios. Se aplican como padre o como Presidente de los Estados Unidos. Sea cual sea tu imagen de ti mismo, estas guías te dan una medida objetiva de tu rendimiento.

Hay un opuesto para cada rasgo positivo, así que aquí está el patrón que siguen los líderes que fallan, ya que provocan que la confianza alrededor de ellos se deteriore.

- Son volubles e inconsistentes. No se puede predecir lo que van a decir o hacer mañana.

- Dicen pero no hacen.

- Son generosos con promesas pero débiles para seguir adelante.

- Se ponen excusas a sí mismos y echan la culpa a los demás. Son rápidos para encontrar un chivo expiatorio.

- Ellos hablan y traicionan, basándose en la creencia de que estar en la parte superior crea inseguridad entre los posibles rivales.

- Sólo se preocupan profundamente por el número uno.

- Ellos sólo se preocupan por el éxito de aquellos que se aferran ellos.

- Ajustan la verdad de acuerdo a la situación en cuestión.

Tómate tu tiempo, una o dos veces a la semana para realizar una autoevaluación sincera sobre cuanta confianza estás obteniendo realmente. Hacer de esto un hábito te servirá bien en tu camino hacia el liderazgo.


-Deepak Chopra, M.D

martes, 25 de agosto de 2015

Enciende tu Poder Personal: Cómo poner en marcha tu Propósito de Vida



Cada vida tiene un propósito, de hecho, tiene muchos propósitos. Todos los días cada uno de nosotros es motivado para hacer distintos tipos de cosas. Pero esto es diferente a una vida que es guiada por un único propósito. Acumular diferentes acciones durante el día no es lo mismo que conocer y llevar a cabo tu visión. Cuando encuentras una visión personal, los medios para llevarla a cabo surgen naturalmente. Una fuerte y clara visión ilumina tu propósito de vida.

Hay una motivación interna y una recompensa externa. Esta disputa entre el interior y el exterior es clave cuando se trata de encontrar tu propósito de vida. Antes de que cualquier propósito pueda ser puesto en marcha, una visión personal es lo primero que debes tener en cuenta. Cuanto más fuerte sea tu visión, más inspirado estarás, y la inspiración siempre es la motivación más grande.
 

¿Cómo encuentras tu visión personal, la cual será tu sostén durante toda tu vida? Para la mayoría de la gente esta pregunta es demasiado amplia y general. Una visión puede ser personal y satisfactoria sin ser grandiosa o definitiva. La prueba que cualquier visión debe superar es la prueba interna. Imagínate que persigues lo que desea tu corazón. Siente lo que sentirías en tu interior al hacer esto. Pon todos los detalles posibles en esta imagen mental. Una vez hecho este ejercicio, cuan motivado estás para dar el siguiente paso? Las visiones se expanden con los logros, y para darle vida es necesaria la retroalimentación en el mundo real.


Muchas personas se desalientan al perseguir su visión porque la ven demasiado lejos. Esto es pura imaginación. Una vez le preguntaron a un campeón mundial de ajedrez cuántos movimientos por delante podía ver. Él respondió: "Sólo uno, pero es el correcto." Esta norma es útil para la mayoría de la gente. Ver sólo un movimiento hacia el futuro, pero tomar decisión correcta. Debes darte espacio para cambiar de táctica y cometer errores, pero no te conformes con un movimiento que sientes que no es correcto. Una visión no se trata de alcanzar un objetivo. Se trata de la expansión, evolución y plenitud interior. No se puede llegar a plenitud si cada paso es desalentador, es difícil o es una lucha. Aquí me estoy refiero a la lucha interior. Cuando estás siguiendo tu propia luz, las dificultades externas se convierten en una parte gratificante del desafío. Ten en cuenta que cada paso debe ser un paso que deseas dar, no es un paso que sientes que debes dar.

-Deepak Chopra, M.D

martes, 18 de agosto de 2015

Siete Razones por las Cuales la Gente no te Escucha

“Una de las formas más sinceras de respeto es escuchar realmente lo que otro tiene que decir.” – Bryant H. McGill

Para ser eficiente en el trabajo o en tu casa, tienes que ser escuchado. Los niños adquieren su autoestima al ser tomados en serio, y esto implica, en primer lugar, prestar atención a lo que están diciendo. Como adultos, esa necesidad es casi igual de grande. Si no puedes mantener la atención de otra persona, no tendrán en cuenta tus opiniones y sugerencias - en el peor de los casos, no te tendrán en cuenta a ti.

Entonces, si que compruebas que no estás siendo escuchando, ¿cuál es la razón? Esto no es un juego de culpas. No es que estés haciendo algo mal o que la otra persona tenga la culpa. Lo que sucede es lo siguiente, hay un problema de comunicación, y la comunicación es una calle de dos vías. Con eso en mente, aquí hay siete razones por las cuales la gente no te está escuchando.

1. Perdiste su atención al comienzo. Tan simple como suena, es la razón número uno por la cual la gente deja de escuchar. Perdieron el punto desde el principio, por lo que se desconectaron.

2. Están distraídos. Algo más está reclamando su atención, mientras que tú estás tratando de conseguirla.

3. No están interesados, pero no encuentran una buena manera de decírtelo.

4. Se ven obligados a escuchar a tanta gente que responden de esta forma automáticamente.

5. Has cruzado una barrera emocional. La otra persona tiene creencias privadas que has invadido.

 6. Momento incorrecto. Has entrado en la situación en un momento en que la otra persona no está dispuesta a escuchar.

7. Estás esforzándote demasiado, poniendo presión en la otra persona. El estrés hace que todos dejen de escuchar.
Todas estas cosas pueden corregirse mirando y escuchando lo que realmente está sucediendo en una situación determinada. Aquí podemos lograr un único objetivo - conseguir que otra persona nos escuche - invirtiendo las cosas que les distraen.


Para ser realmente escuchado:

1. No sobrecargues tu argumento o posición. Redúcelo a un punto. Asegúrate de estar satisfecho solo con este punto, y exprésalo claramente, luego espera. Busca señales de que la otra persona te ha escuchado. Si observas que no te están siguiendo, detente y pregunta: "¿Qué te parece?".

De ninguna forma pierdas tu público al tratar de expresar tantos puntos que lograrán que pierdas su atención.

2. Elige un momento y un lugar en que la otra persona no se distraiga. A veces esto no es fácil, porque la vida de oficina bombardea a todos con distracciones constantes. Si puedes, debes concertar una cita o bien decir: "¿Cuándo es un buen momento?" No digas: "¿Es este un buen momento?" porque la mayoría de la gente dirá que si, por el simple hecho de ser amable. En estas circunstancias, no serás escuchado.

3. Hable con personas que estén interesadas. Tratar comunicarse sin previo aviso con alguien que no es receptivo sólo te desmoralizará. Incluso vas más allá de su indiferencia, se molestarán por esto. El mejor abordaje es preguntar si están interesados. Obtendrás algunos "no", pero al menos el intercambio será honesto. También, pregunta en privado para saber si alguien está interesado consultando a amigos y colegas.

4. Muchas personas ocupadas han aprendido a fingir que escuchan debido a la constante demanda de su tiempo. No te involucres con aquellos que no serán escuchados. En su lugar, acércate a alguien que en realidad es escuchado por esta persona, que te ayudará a que te tenga en cuenta. Para lograr que una determinada persona te escuche, primero debes llegar a la gente que esta persona ya escucha.

5. Siempre es complicado cuando sin querer cruzas los limites emocionales de tu oyente. Si ves que esto ha sucedido, pide disculpas y sal. No trates de compensarlo. No funcionará.

6. Si has llegado en un mal momento y no lo sabías, retírate inmediatamente. No digas: "Esto sólo tomará un segundo." La gente deja de escuchar cuando escucha eso. Solicita reprogramar después el encuentro, no en el acto.

7. No te esfuerces demasiado. Incluso si presionas con fuerza suficiente como para salirte con la tuya, saldrás resentido. Esto hará que luego de un rato dejen de escucharte. El secreto aquí es establecer una buena relación. Se agradable y sincero. Cualquiera puede decir que se siente a gusto, así que no hagas eso. Has establecido una buena relación cuando la otra persona sonríe, descruza sus brazos, sigue tu mirada, y se ve relajado.

Espero que estos puntos abran tus ojos que veas el valor de saber cómo llamar la atención de otras personas.

-Deepak Chopra



jueves, 13 de agosto de 2015

How to Get a Clear Mind - Cómo Obtener una Mente Clara



A veces las preguntas más grandes que usted puede hacerse son: ¿Quién soy? ¿Cuál es mi propósito? ¿Dónde puedo encontrar la plenitud? Estas pueden resumirse en una pregunta muy sencilla: ¿Qué voy a hacer hoy? Grandes visiones no son difíciles de imaginar, pero su realización es el problema. Todos nuestros dias están llenos de distracciones. Deberes y exigencias se acumulan constantemente. Los problemas más grandes se vuelven confusos cuando la lista de tareas pendientes nos desborda. Entonces, ¿cómo podemos unir la visión y el sentido de la prácticidad?

Las tradiciones de sabiduría del mundo nos dicen que hay que mirar dentro de los verdaderos obstáculos que bloquean el camino hacia la plenitud. Las exigencias siempre ocupan el tiempo que les damos, y darles lugar en nuestra vida cotidiana, inevitablemente, hace que nuestra existencia se sienta estresada y caótica. Lo que puede hacer en su lugar es examinar su realidad "aquí mismo", que es donde se puede encontrar la claridad.

Lo que la mayoría de la gente encuentra cuando mira en su interior son los siguientes ingredientes en su estructura mental:


Confusión - esto se manifiesta al no establecer prioridades claras, porque el camino por delante no se ve claro y decisivo.


Distracción - esto se manifiesta como un centenar de pequeñas cosas que atraen su atención hacia aquí y hacia allá.


Desorganización - esto se manifiesta como una falta de pensamiento ordenado que conduce a resultados productivos.


Echemos un vistazo a estas tres cosas en particular. Son parte de la gestión de la vida mental, que es una necesidad básica. Hay un espectro de problemas que varian de persona a persona. En cualquiera de los extremos se encuentran polos opuestos, el estrictamente controlado pensador altamente disciplinado, y el simple soñador. Hay un sinnúmero de variaciones sobre cómo usamos nuestras mentes. Pero si su objetivo es la claridad, deje a un lado los pensamientos y las sensaciones que llenan su mente todos los días. Debe centrarse en el objetivo de encontrar la claridad.


La confusión se resuelve al establecer sus prioridades.

La distracción se resuelve al mejorar en el modo en que enfoca su atención.

La desorganización se resuelve por deshacerce de cosas no esenciales y enfocandose en las cosas importantes en primer lugar.


Recuerde que estamos hablando sobre su vida interior, por lo que el logro de la claridad no es lo mismo que la limpieza de la casa y ordenar todas las habitaciones. La solución no consiste en atacar el problema directamente. Si usted se convirtió en una especie de experto en eficiencia, probablemente podría ordenar su pensamiento de una manera más adecuada, más enfocada. Pero el esfuerzo sería una agotador, y los resultados problablemente serian temporales. Sería mucho mejor es encontrar una manera de dejar que la mente se vuelva ordenada, centrada, y clara por sí misma.

A todos nos han enseñado, de una manera u otra, que la mente puede descontrolarse si no está vigilada y controlada. Como un niño que se distrae con facilidad; una mente indisciplinada se dispersará en todas las direcciones. Pero pocas personas han comprobado en realidad si la naturaleza de la mente es tan caótica. Damos por sentado, mirando nuestra propia confusión, que sería una lucha convertir el caos interno en algo más ordenado. Aquí es donde las tradiciones de sabiduría del mundo ofrecen un valioso secreto.

Ellos enseñan que la mente inquieta se produce a de una sola manera - perdiendo de vista lo que realmente somos. No se puede ser un títere de las exigencias y presiones externas a menos que se vea a sí mismo como secundario, mientras que el mundo "exterior" es primario. Después de todo, ¿cómo se puede comer, poner un techo sobre su cabeza, formar una familia, y así sucesivamente, sin sumergirse en las duras realidades de la vida cotidiana? La respuesta radica en saber quién eres en realidad - un agente consciente que puede elegir en cualquier momento vivir desde el nivel del verdadero yo.

Al comprometerse con la práctica de la meditación, usted lleva su mente a ese nivel donde la claridad es natural, sin esfuerzo. La analogía de un río ayuda a explicar lo que sucede. En la superficie de un río el flujo es rápido y turbulento, con ondas y remolinos. Al descender en el, sin embargo, el flujo del río se vuelve lento y constante, y en la parte inferior, el agua puede estar tan tranquila que casi no se mueve en absoluto. De la misma manera, hay un nivel de la mente que sólo conoce la paz, la calma y la claridad. Pero a diferencia de un fondo del río, no es lenta. Hay un hermoso equilibrio entre la relajación y el estado de alerta.

La mente calma, de hecho, es completamente capaz de responder a las demandas diarias, ya que es guiada desde el interior. La auto conciencia domina, lo que significa que usted sabe quién es y adónde va. De pronto resulta que el día contiene suficiente tiempo para que usted encuentre plenitud, que es una cualidad atemporal, sin ser molestado por las exigencias, obligaciones y distracciones.

La meditación diaria regular también conduce a cambios en su vida diaria que pueden resumirse en "Que hacer y que no hacer".